El saber por el saber.

Considero el aprender como un arte práctico, una herramienta que tarde o temprano me servirá para conseguir mis objetivos. Una vez me planteé si usar mi tiempo en leer, documentarme o interesarme sobre la realidad que me rodea más allá del ámbito académico era útil o no. La respuesta a aquella respuesta fue afirmativa, por eso estoy aquí; y ahora mirando hacia atrás y viendo todo el camino andado, y mirando hacia delante y viendo todo el que me queda por recorrer se me ocurre un símil.

Un ingeniero puede pasar muchos años estudiando, aprendiendo cosas que no sabe si realmente le van a servir en su trabajo en un futuro. Hará trabajos precarios como becario en los que apenas cobrará, aportando su tiempo y su esfuerzo a una causa que probablemente no sea la suya. Se recorrerá su ciudad buscando empleo y subsistiendo a base de contratos de corta duración y mal pagados. Entonces podrá darse la situación dramática en la que, en su empresa, haya un fallo en la maquinaria que ponga en riesgo la integridad del edificio y de las personas que hay en él. El ingeniero, tras años y años estudiando y formándose para ser el mejor, pulsará de entre los cientos de botones del panel de mandos el adecuado, el que se requería para resolver el problema, y todo se arreglará. Y esa actuación valiente probablemente le permita ascender en su trabajo, y por tanto en su vida. Haber encontrado una solución para algo que no funciona de mi alrededor y que puede mejorar la vida de los demás, ese es el objetivo. Porque al fin y al cabo, seamos abogados, psicólogos, ingenieros, médicos o periodistas, lo que a uno más le debería reconfortar es ayudar a construir un mundo mejor.

Así me planteo yo la inquietud, así pienso acerca de la necesidad de saber constantemente sin una meta prefijada. Fantaseo con que llegue el día en el que, mientras estoy leyendo un libro mis neuronas empiecen a funcionar enérgicamente y mi sistema nervioso se active. Sentiré un hormigueo en el estómago, notaré que un calor interno me recorre y tensaré mis músculos. Pegaré un enorme brinco del sillón, agarraré un papel y un boli para no dejar escapar mis ideas mientras celebro en voz alta: LO TENGO.

Anuncios

Un pensamiento en “El saber por el saber.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s