Intro

Desde mi acogedora situación en el lado “bueno”, tenía exactamente lo que cualquier niño querría tener. Mis padres me adoraban, y alternábamos los rezos y salmos con reuniones y excursiones familiares; mis hermanas por su parte eran mis compañeras de juegos. Sin embargo, una fuerza extraña me empujaba hacia el otro lado, una fuerza que más tarde descubrí inevitable. No podemos huir de aquello que somos. Algunos han nacido para vivir en el lado oscuro.

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